Los ríos transportan sedimentos y contaminan el mar

M.Sc. Gerardo Umaña V.

Foto 1. Río María Aguilar
Los ríos siempre han transportado sustancias y materiales de la tierra al mar. Lo hacen por el proceso normal de erosión.

Las sustancias que llevan suspendidas se depositan cerca de la desembocadura, creando zonas llanas de suelos fértiles, como el delta del Nilo y manglares donde se crían larvas de peces y camarones.

Las sustancias que llevan en solución han servido para marcar la ruta de tortugas que se aproximan a la playa donde nacieron, para desovar. Pero también esas sustancias pueden ensuciar el mar.

No toda la contaminación del mar proviene de los barcos o de las ciudades que se encuentran en la costa.

Los ríos también transportan mucho material hacia el mar. Esto lo hacen porque la corriente de agua ejerce una fuerza sobre las cosas que están dentro del río y las arrastra corriente abajo.

Esta fuerza depende de varios factores, el principal es la velocidad del agua, la cual depende de la inclinación del cauce del río y de la cantidad de agua que está pasando en un momento dado.

Esta fuerza es tal, que puede arrastrar desde casas hasta enormes piedras que pesan toneladas. Esto significa que toda la basura, la tierra suelta, la arena y por supuesto las sustancias que se disuelven en el agua son arrastradas por el río hasta el mar.

Foto 2. Río María Aguilar
Cuando al río le cae basura o sustancias de tipo orgánico, por ejemplo, hojas de árboles, frutas, flores, heces de animales, restos de comida y papel, estas sustancias se descomponen en el agua del río. Si no se encuentran en grandes cantidades, los organismos que habitan en el río los logran descomponer y deshacer antes de llegar al mar.Esta capacidad se conoce como autopurificación y se debe a la acción de hongos y bacterias que usan la materia orgánica como alimento, y que a su vez, sirven de alimento para los insectos, camarones, caracoles y peces que viven en el río.

Si la contaminación orgánica es poca, no necesariamente llega al mar, pero si es mucha, no logra autopurificarse a tiempo y el mar recibe gran parte de la materia orgánica que le cayó.

Esto sucede por ejemplo con el Río Grande de Tárcoles que recibe toda la contaminación de las principales ciudades de Costa Rica: San José, Heredia, Alajuela, y ciudades vecinas.

Es tanta la cantidad de contaminación que recibe que las playas cercanas a la desembocadura del Tárcoles están contaminadas y desde el aire se puede ver la mancha de agua sucia metiéndose en el mar.

El mar también recibe otras sustancias que el río lleva en disolución, es decir, van en el agua de la misma manera que el azúcar o la sal se disuelven en un vaso de agua.

Entre estas sustancias están los fertilizantes que se agregan en exceso a los cultivos que contienen nitrógeno y fósforo, los cuales son lavados por las lluvias y llegan al río y después al mar.

Otras fuentes de estas sustancias son los restos de comida, la materia fecal, los residuos de lavados de chancheras y lecherías y los detergentes fosforados. Cuando el río o el mar se fertilizan mucho, las algas crecen en gran cantidad que enturbian el agua y dándole mal sabor y olor al agua, aparte de que algunas de estas algas producen sustancias venenosas, como por ejemplo cuando hay mareas rojas en el mar.

También los ríos arrastran gran cantidad de sustancias tóxicas que vienen de los pesticidas que se usan en agricultura, y de cierto tipo de fábricas. Son importantes los restos de metales conocidos como pesados, que van disueltos en el agua, como el mercurio, el cobre, el plomo, el cadmio. Estos metales pueden ser tóxicos, producir anormalidades en el desarrollo de los bebés y pueden ser carcinogénicos (que producen cáncer).

El problema es que siempre se ha visto a los ríos como una fuente inagotable de agua y por eso la gente piensa que puede echar ahí la basura y que el río se la lleva, sin pensar que la arrastra para otra parte que finalmente será el mar y afectará las costas, las playas, los peces, las tortugas y otras.

Foto 3. Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR)
Es importante aprender que los ríos no se deben ensuciar. Consumir productos hechos sin pesticidas ni otros tóxicos ayudan a evitar que se usen estas sustancias en la agricultura.

Clasificar la basura, reciclar lo más que se pueda y no tener que desechar tanta cantidad, hace más fácil recogerla y ponerla en un lugar adecuado y no echarla al río. Aprender a no malgastar el agua, ayuda a no ensuciar los ríos.

También es importante apoyar los programas que se establezcan para darle tratamiento a las aguas sucias, tanto habitacionales como industriales. ya que no lo podemos hacer personalmente.

Hay que reconocer que si queremos playas limpias para ir a pescar y comer pescado fresco y sano, debemos contribuir con el costo que significa limpiar el agua que ensuciamos cuando lavamos o la usamos en nuestro aseo personal.

Glosario

Fosforados: que contienen fósforo.