Exploradores del Diverso Mundo Marino

Dr. José A Vargas Zamora
Biólogo, Oceanógrafo

Sabía usted que Costa Rica es más grande en el mar que en la tierra?... Nuestro país tiene 10 veces más territorio marino que terrestre. Sin embargo, lo que sabemos de nuestros mares es muy poco, comparado con lo que sabemos de nuestros bosques.

A casi todos nosotros nos han llevado de paseo a la playa y nos hemos encontrado con muchos animalitos como cangrejos que corren de un lado a otro y aves que se alimentan de ellos. Pues bien, esos animalitos de la playa son quizás los mejor conocidos para los biólogos, pues es muy fácil llegar a la playa. Sin embargo, no es fácil estudiar los animales que viven bajo el agua y hasta profundidades tan grandes que nos asustan. Por ejemplo, cerca de la Península de Nicoya, en Guanacaste, la profundidad del mar es de más de 1000 metros.

En Costa Rica hay varios científicos que se dedican a estudiar todo ese mundo de las especies en la inmensa, majestuosa e interesante vida marina, conformada por pequeñísimos pero abundantes y variados animales que habitan las profundidades oceánicas.

Nuestro Centro de Investigación en Ciencias del Mar (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica, cuenta con varios de estos científicos, como don Jorge Cortés que estudia los corales, que aunque parecen piedras ornamentales y bosques bajo el agua, son en realidad colonias compuestas por diminutos animalitos llamados pólipos.

Ellos forman los llamados arrecifes coralinos, de los que en Costa Rica los más desarrollados se encuentran en el Parque Nacional Cahuita al sur de Limón. Otros investigadores como la Prof. Daisy Arroyo estudia los moluscos, entre los cuales se encuentran la chucheca y el cambute, que de seguro los conoce y los ha probado cuando en su casa preparan arroz con mariscos.

Sin embargo, a las personas les gusta tanto comer mariscos, que casi han acabado con estas especies. De tal modo que el trabajo de esta investigadora consiste en estudiar la biología de esos animales para su protección y que cuando tenga la edad de sus papás, pueda todavía comer mariscos. Si no se hace eso, pronto desaparecerán al igual que ha ocurrido con muchos animales del mar que no hemos conocido, ni vamos a conocer porque sus especies ya desaparecieron.

No debe pensarse que solo las especies que tienen interés comercial son importantes para los biólogos. Al contrario, la gran mayoría de los organismos que estudiamos en el CIMAR no tienen importancia comercial directa, es decir no los encontramos a la venta en los supermercados, pero si tienen una gran importancia, pues participan en asociaciones y procesos que mantienen saludables a los ambientes marinos, como el Golfo de Nicoya y el Golfo Dulce.

Don Alvaro Morales trabaja con unos pequeños animalitos del mar llamados copépodos que se parecen a un cohete, son tan pequeños que necesitamos microscopio para verlos y no por eso dejan de ser muy importantes, pues aunque ningún ser humano se los comería, a ellos si se los comen otros peces que a las personas les gusta comer. Si estos animalitos son afectados por la contaminación del mar, estos afectan también los peces que se alimentan de ellos, como son algunos peces de interés comercial que las personas consumen.

Otros investigadores estudian las características del agua del mar, como la temperatura, la cantidad de sal disuelta, el oxígeno disuelto y que usan los animales para respirar dentro del agua, así como los contaminantes disueltos en esa agua, Don Jenaro Acuña, quien también escribió un artículo para esta revista se ocupa de estos estudios en nuestro Centro de Investigación en Ciencias del Mar.

Así, don Omar Lizano que es un oceanógrafo físico, especialista en huracanes y procesos costeros, investiga cómo éstos afecta las estructuras costeras e impactan los ambientes marinos; también, estudia las variaciones en el nivel del mar, producto de la atracción de la luna y el sol, así como las corrientes marinas y las corrientes cerca de la playa, llamadas corrientes de resaca que tienen mucha importancia por el peligro que estas ofrecen a las personas visitamos y nos bañamos en la playa.

Don William Bussing y Doña Myrna López son otros dos investigadores del CIMAR, ellos se dedican a la parte de la Ictiología, es decir, el estudio de la biología de los peces, son una autoridad nacional en este tema. Desde hace varios años vienen realizando estudios sistemáticos sobre los peces de nuestro sistema costero, ellos han encontrado y reportado, por primera vez, muchas especies de peces del área centroamericana.

Actualmente están haciendo un libro sobre los peces de la Isla del Coco, el cual recogerá muchísimos años de trabajo en el mar y en el laboratorio.

En el campo de nuestros ecosistemas costeros, don Ricardo Soto se ha especializado en la Ecología de los Manglares. Así como los arrecifes coralinos son como un bosque que está bajo el agua, un manglar tiene forma de bosque dentro de un estuario, pero en realidad es un ecosistema con características muy particulares principalmente debido a que sus árboles deben de tener adaptaciones fisiológicas muy eficientes. En el manglar las raíces de muchos árboles permanecen cada seis horas dentro o fuera del agua, dependiendo del estado de la marea

CIMAR

Dentro del grupo de investigadores de nuestro Centro, don Juan Bautista Chavarría es un estadístico especializado en problemas biológicos, es decir, nos ayuda al resto a analizar datos y entender mejor los resultados de pruebas estadísticas que hemos aplicado en nuestros experimentos y trabajo de campo. Don Juan trabaja principalmente con la estadística utilizada en el estudio de los recursos pesqueros.

Al igual que todos estos investigadores el CIMAR apoya el desarrollo científico de jóvenes valores, dedicados al estudio de los ecosistemas marinos, los arrecifes de coral, el plancton, los delfines, la formación de oleaje y mareas, transporte de sedimentos, contaminación marina, estructura de los fondos marinos y de todos aquellos aspectos relacionados con la vida en el mar, que debemos conocer, cuidar y proteger.

Quizás cuando crezca tenga curiosidad por explorar y conocer la vida en el mar y formar parte de estos hombres y mujeres exploradores del océano.